Con la llegada del Año Nuevo Chino, el pato laqueado vuelve a ocupar un lugar protagonista en muchas mesas. Técnica, paciencia y precisión definen una elaboración que trasciende la moda y se mantiene como uno de los grandes iconos de la cocina china.
En Madrid y Barcelona, algunos restaurantes lo trabajan con especial cuidado, respetando el ritual y la calidad del producto, como parte de propuestas más amplias que recorren distintas tradiciones y especialidades de la gastronomía china.
Estos son algunos de nuestros restaurantes favoritos para comer como un emperador de la dinastía Ming.
CATALUNYA:
- Shanghai: Referencia absoluta de la cocina china de alto nivel. La propuesta combina la tradición familiar con un gran producto local recién traído de la boquería y una carta que se ajusta a la temporada, donde conviven platos de pescado y marisco con elaboraciones más icónicas como su imprescindible pato Pekín o los fideos con trufa. Conviene dejarse aconsejar. Servicio eficaz, buena bodega, menú de mediodía ajustado y una clientela fiel.
- China Crown: Instalado en un edificio icónico firmado por Gaudí, el proyecto traslada a la mesa una cocina china reconocible y bien ejecutada. El pato laqueado imperial lidera una carta de clásicos como sopas y dim sum, disponible también en formato degustación. Buena selección de vinos con precios razonables y una ambientación cuidada, con vajilla y decoración de marcado carácter oriental. Cuenta con dos reservados para comidas más privadas.
China Crown Barcelona | Macarfi
- Kao Dim Sum: Dim sum bar con el sello de la familia Kao y una propuesta que actualiza la cocina tradicional cantonesa. Las tapas chinas de elaboración casera conviven con un pato Pekín sobresaliente, servido a la manera tradicional, en un espacio moderno e informal pensado para compartir. El ambiente es animado, sobre todo los fines de semana, con servicio atento, una buena carta de vinos y un menú de mediodía generoso y asequible.
- Memorias de china: Restaurante de cocina cantonesa pensado para disfrutar sin prisas, con una ambientación cuidada inspirada en la China imperial. La propuesta se mueve entre los clásicos más populares y platos más elaborados, con el pato laqueado como referencia. Todo ello en un espacio amplio y acogedor, con dos reservados que lo hacen idóneo tanto para comidas tranquilas como para grandes celebraciones.
COM. MADRID:
-Don Lay: Una propuesta de alta cocina china en un espacio muy cuidado, donde el diseño y la luz juegan a favor de la experiencia. La carta se apoya en la tradición cantonesa, con especial protagonismo de los dim sum y los laqueados, y el pato como plato insignia. Una buena bodega, una cuidada carta de cócteles de autor inspirados en el horóscopo chino y un reservado exclusivo completan una experiencia pensada para ocasiones especiales.
- China Crown : Cocina tradicional china en clave sofisticada, con una ambientación que evoca la elegancia y la distinción de la China imperial. El pato imperial Beijing, versión propia del laqueado estilo Pekín, lidera una propuesta donde también brillan arroces, noodles y dim sum, disponible en formato carta o menú degustación. Para el Año Nuevo Chino, la casa propone un menú especial que revisita sus platos más emblemáticos.
- Tse Yang: Alta cocina china en un marco exclusivo, con una sala elegante y luminosa, decorada a mano y abierta a un singular jardín que acoge una agradable terraza. En la mesa brillan los dim sum y un sobresaliente pato laqueado al estilo Pekín, preparado frente al comensal, dentro de una propuesta disponible en carta y menús degustación, acompañada de una bodega de mucho nivel.
- Baoli: Nuevo proyecto del Grupo China Crown centrado en una lectura personal de la cocina cantonesa. El pato laqueado, servido en dos pases, marca el nivel de una propuesta bien construida, donde también destacan elaboraciones como el dim sum hilo de seda o el bogavante con tallarines. Disponible a la carta y en varios menús degustación, con un menú especial estos días, servicio atento y un ambiente tranquilo, ideal para una cena en pareja.
- Le Chinois: Aquí la experiencia empieza en el espacio, con una escenografía muy marcada que te traslada a las calles tradicionales chinas y un dragón que vertebra el interior. Dos alturas bien diferenciadas ordenan el ritmo del local, desde una planta baja más desenfadada hasta un nivel superior pensado para cenas formales. El pato laqueado suflado es el protagonista de una oferta que también cuida pescados y mariscos. Buena bodega y menú de mediodía competitivo.
- El Bund: Cocina china clásica en un chalé amplio y acogedor, distribuido en varias plantas y con una decoración de inspiración fengshui que aporta calma. La carta es muy extensa y recorre distintas cocinas regionales, con raciones generosas y una ejecución solvente. La experiencia se completa con varios menús degustación, uno de ellos especial para celebrar el Año Nuevo Chino, distintos salones y privados perfectos para grupos o reuniones y una agradable terraza ajardinada.
- Hutong: Una propuesta que recorre distintas cocinas chinas, con especial foco en la región de Sichuan y sus característicos picantes. El pato laqueado al estilo Pekín, elaborado en horno de piedra refractaria traído de China, es la gran especialidad de la casa. La carta se mueve con soltura entre clásicos y platos más actuales, con un menú de mediodía especialmente apetecible y un espacio elegante con un amplio reservado. También dispone de un menú especial estos días.
- Royal Cantones: Cocina cantonesa auténtica en una de las zonas con mayor tradición china de la ciudad. La propuesta se apoya en una carta amplia, con especial protagonismo de los dim sum y los asados tradicionales, como la panceta o el cerdo rojo, junto a algún guiño a otras cocinas chinas, como el pato laqueado al estilo pekinés. Sala cómoda, con mesas grandes pensadas para familias y grupos, trato cercano y una relación calidad-precio que invita a volver.
- Kokochin: Un recorrido amplio por distintas cocinas chinas, con recetas de Cantón, Sichuan, Shanghái y Pekín bien adaptadas al gusto local. El dim sum tiene un peso especial, acompañado de platos reconocibles, con un picante siempre moderado, y un notable pato laqueado. El espacio es amplio, sin manteles y con una decoración cuidada, terraza incluida, y los fines de semana gana animación con música en directo y cócteles de inspiración asiática. Dispone de un menú especial con motivo del Año Nuevo.

