7.6
Comida5.5
Decoración4.5
Servicio45€
Precio (sin bebida)
Entre prados y suaves colinas, este pequeño restaurante ha encontrado su propia manera de reinterpretar la cocina tradicional cántabra. El comedor, sencillo y de dimensiones reducidas, resulta acogedor, aunque las mesas quedan algo próximas entre sí. La carta invita a compartir bocados con toques creativos como los saquitos de carrillera, la terrina de foie con praliné de almendras o unas buenas rabas antes de llegar a la ya premiada sopa de pescado tres caldos. Completa la experiencia una selección de postres caseros, una agradable terraza con vistas a los valles y un servicio cercano que hace sentir a gusto.
Cocina
Creativa, de autor / De mercado
Buenos por
Terraza / Para grupos
Información
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